CIRUGÍA ENDOSCÓPICA DE COLUMNA

La columna vertebral es una zona vulnerable de nuestro cuerpo que se encuentra sometida constantemente a esfuerzos, malas posturas, traumatismos, etc… Una vulnerabilidad que se ve incrementada por el sedentarismo y que provoca muchas discopatías y dolorosos problemas lumbares.

Las técnicas endoscópicas en la cirugía del raquis, constituyen uno de los últimos avances dentro del grupo de técnicas de cirugía mínimamente invasiva de columna ya que, además de reducir el daño tisular y sus consecuencias, permiten una excelente visualización de los elementos neurales.

La cirugía endoscópica de columna, o cirugía mínimamente invasiva de columna, consiste en intentar aplicar los mismos principios de la cirugía abierta, pero realizando la menor agresión posible a las estructuras del paciente. Para ello se realiza una pequeña incisión de unos 15 mm, donde colocamos una cánula de ese tamaño y por dentro de esta cánula introducimos una óptica que nos permite ampliar y magnificar el campo de trabajo, por lo tanto, no nos obliga a realizar grandes disecciones para acceder a la columna del paciente.

Ventajas

Las ventajas que ofrece, frente a la cirugía convencional, son varias: menor incisión con reducción del traumatismo de los tejidos musculares, reducción en la tasa de infecciones, menor dolor postquirúrgico, con disminución del consumo de analgésicos, pronta reinserción postoperatoria a la actividad cotidiana y laboral, y mejor aspecto estético, la cicatriz no supera los 1,5 – 2 centímetros. Básicamente, la endoscopia de columna está indicada para: la cirugía de la hernia discal lumbar y la cirugía de la estenosis de canal.

¿Cómo es el proceso de la operación?

Habitualmente el proceso tanto para una cirugía de hernia discal como para una cirugía de estenosis de canal endoscópica es el siguiente: el paciente ingresa por la mañana, esa misma mañana es intervenido, permanece durante un día ingresado y al día siguiente por la mañana se le da el alta hospitalaria.

El paciente está realizando vida normal, prácticamente desde que sale del hospital, con las limitaciones que le puedan generar sus molestias, sin actividades deportivas ni ejercicios agresivos.

En el caso de la hernia discal y la estenosis de canal, el objetivo será en primer lugar liberar las estructuras neurales disminuyendo el daño tisular, minimizando tanto  el sangrado, como el dolor postoperatorio y el tiempo de hospitalización, y en segundo lugar, evitar la inestabilización del raquis respetando la musculatura (propiocepción) y los ligamentos paravertebrales. Esto último permite en la mayoría de los casos estancias muy cortas ya que las posibles complicaciones se reducen al mínimo en la cirugía mínimamente invasiva de columna.

Otras cirugías de columna

Cirugía abierta de columna

La cirugía tradicional de columna, entendida como técnica de cirugía abierta, se lleva a cabo para corregir la causa que origina el dolor de espalda. Por ejemplo, cuando una hernia discal comprime una raíz nerviosa, y todos los tratamientos no quirúrgicos han fracasado, mediante esta técnica se elimina la compresión. Actualmente este tipo de cirugía se realiza cuando, por condicionamientos anatómicos, no conseguimos aplicar técnicas menos agresivas como la cirugía endoscópica.

Cirugía percutánea de columna

La técnica de cirugía percutánea de implantes en la espalda trabaja haciendo unas mínimas incisiones dilatando los tejidos, sin hacer una disección ni tener que despegarlos. Se lleva a cabo a través de un tubo que dilata de forma progresiva los tejidos y, a través del cual, se coloca el implante en el hueso vertebral. El paciente puede caminar de forma prácticamente inmediata porque no se le lesionan los tejidos.

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