El deporte como aliado de tu columna

Como hemos mencionado, el ejercicio físico es una herramienta altamente eficaz tanto para la prevención como para el tratamiento del dolor de espalda. No obstante, es fundamental tener en cuenta las características específicas del dolor que presenta cada persona para poder recomendar el deporte y los ejercicios más adecuados en cada caso.

La práctica deportiva debe de estar supervisada por un especialista sanitario, que determine las pautas más apropiadas, y acompañada por un profesional del deporte, quien garantice que los movimientos se realizan de forma correcta y segura, evitando gestos que puedan generar efectos adversos.

Cuando el deporte se practica de manera controlada, progresiva y con el asesoramiento adecuado, los beneficios superan ampliamente a los riesgos. Con el paso del tiempo, es habitual observar cómo la musculatura se fortalece, los movimientos se vuelven más ágiles y eficientes y, como consecuencia, mejora notablemente el estado de ánimo y la calidad de vida.

Entre los deportes más recomendados para la salud de la columna vertebral destacan aquellos que combinan bajo impacto, fortalecimiento muscular, movilidad articular y control postural. A continuación, se describen los más habituales y sus principales beneficios:

1. Natación

Es uno de los deportes más completos y seguros para la espalda.

  • Reduce la carga sobre la columna gracias a la flotación.
  • Fortalece la musculatura paravertebral, abdominal y lumbar.
  • Mejora la movilidad articular y la resistencia muscular.
  • Especialmente recomendables: espalda y crol (evitar braza si hay patología lumbar o cervical sin supervisión).

2. Pilates

Muy utilizado en rehabilitación y prevención del dolor de espalda.

  • Refuerza el core (zona abdominal, lumbar y pélvica).
  • Mejora la postura y el control del movimiento.
  • Aumenta la flexibilidad y la conciencia corporal.
  • Ideal para personas con dolor lumbar crónico o hernias controladas.

3. Yoga

Combina trabajo físico y mental.

  • Aumenta la flexibilidad de la columna y la musculatura posterior.
  • Favorece la alineación postural y el equilibrio.
  • Reduce el estrés, un factor clave en el dolor de espalda.
  • Debe adaptarse el tipo de yoga y las posturas a cada patología.

4. Caminar

Actividad sencilla, accesible y muy efectiva.

  • Mantiene la movilidad de la columna sin impacto excesivo.
  • Activa la musculatura estabilizadora.
  • Mejora la circulación y el estado de ánimo.
  • Recomendable usar calzado adecuado y cuidar la postura al caminar.

5. Entrenamiento de fuerza guiado

Cuando se realiza correctamente, es altamente beneficioso.

  • Fortalece la musculatura que protege la columna.
  • Mejora la estabilidad y reduce el riesgo de lesiones.
  • Debe realizarse con cargas progresivas y técnica supervisada.
  • Especial atención al trabajo de glúteos, abdomen y espalda profunda.

columna alberto marques
Compartir: