La Artrosis facetaria es una de las causas más frecuentes de dolor lumbar crónico y dolor cervical en adultos. Se trata de un proceso degenerativo que afecta a las articulaciones facetarias de la columna vertebral, estructuras fundamentales para la movilidad y estabilidad de la espalda.
Cuando estas articulaciones se desgastan, pueden provocar dolor persistente, rigidez y limitación funcional, afectando significativamente a la calidad de vida del paciente.
Aunque en muchos casos el tratamiento es conservador, actualmente existen técnicas mínimamente invasivas muy eficaces, como la Cirugía endoscópica de columna, que permiten tratar determinadas patologías de la columna con excelentes resultados clínicos.
En este artículo explicamos en detalle qué es la artrosis facetaria, cuáles son sus causas, síntomas, diagnóstico y las opciones de tratamiento disponibles.
Localización más frecuente
La artrosis facetaria puede aparecer en diferentes regiones de la columna vertebral, aunque existen dos localizaciones especialmente frecuentes.
Artrosis facetaria lumbar
Es la forma más común. Afecta a la parte baja de la espalda y suele estar relacionada con sobrecarga mecánica y envejecimiento.
Artrosis facetaria cervical
Aparece en la zona del cuello y puede provocar dolor cervical, rigidez y limitación de movimientos.
Causas de la artrosis facetaria
La artrosis facetaria es una enfermedad multifactorial, lo que significa que suele desarrollarse por la combinación de diferentes factores.
Envejecimiento
El envejecimiento es la causa principal. Con el paso de los años, el cartílago pierde capacidad de regeneración y comienza a deteriorarse.
Degeneración de los discos intervertebrales
Los discos intervertebrales actúan como amortiguadores entre las vértebras. Cuando estos discos se deterioran, como ocurre en la Degeneración discal, aumenta la carga sobre las articulaciones facetarias.
También puede asociarse a patologías como la Hernia discal.
Sobrecarga mecánica
Las personas que realizan trabajos físicamente exigentes o que levantan peso de forma repetitiva pueden desarrollar desgaste prematuro de las articulaciones de la columna.
Alteraciones posturales
Las malas posturas mantenidas durante largos periodos generan estrés biomecánico en la columna vertebral.
Traumatismos o lesiones previas
Accidentes, caídas o lesiones deportivas pueden alterar la biomecánica de la columna y favorecer la degeneración articular.
Sobrepeso
El exceso de peso aumenta la presión sobre la columna lumbar, acelerando el desgaste de las articulaciones.
Perfil del paciente con artrosis facetaria
El perfil clínico del paciente con artrosis facetaria suele incluir algunas de las siguientes características.
Edad superior a 45–50 años
Dolor lumbar o cervical crónico
Profesiones con carga física o movimientos repetitivos
Antecedentes de patología degenerativa de la columna
Estilo de vida sedentario con debilidad muscular del core
Muchos pacientes consultan inicialmente por dolor lumbar persistente que empeora con ciertos movimientos o posturas.
Síntomas de la artrosis facetaria
Los síntomas pueden variar según la gravedad del desgaste y la zona afectada.
Dolor localizado en la espalda o el cuello
El dolor suele ser mecánico, es decir, aparece o empeora con determinados movimientos.
En la artrosis lumbar el dolor suele sentirse en la parte baja de la espalda.
Rigidez
Es frecuente experimentar rigidez tras periodos de inactividad, especialmente por la mañana.
Dolor al extender la columna
Los pacientes suelen notar más dolor al inclinarse hacia atrás o girar el tronco.
Irradiación del dolor
El dolor puede irradiarse hacia:
- glúteos
- caderas
- muslos
Sin embargo, normalmente no llega hasta el pie, lo que ayuda a diferenciarlo del dolor radicular.
Limitación funcional
En casos más avanzados puede dificultar actividades cotidianas como caminar durante largos periodos o permanecer de pie.
En algunos pacientes puede coexistir con Estenosis espinal, que provoca estrechamiento del canal vertebral.
Diagnóstico de la artrosis facetaria
El diagnóstico se basa en una combinación de:
Historia clínica
El médico evalúa los síntomas, su duración y los factores que empeoran o mejoran el dolor.
Exploración física
Se analizan los movimientos de la columna y la presencia de dolor en determinadas posiciones.
Pruebas de imagen
Entre las más utilizadas se encuentran:
- radiografía de columna
- tomografía computarizada (TAC)
- resonancia magnética
Estas pruebas permiten identificar signos de degeneración en las articulaciones facetarias y descartar otras patologías.
Tratamiento de la artrosis facetaria
El tratamiento se adapta a cada paciente según la intensidad del dolor, el grado de degeneración y el impacto en la vida diaria.
⇒Tratamiento conservador
La mayoría de los pacientes se benefician inicialmente de medidas conservadoras.
Fisioterapia
Los programas de fisioterapia incluyen ejercicios destinados a:
- fortalecer la musculatura lumbar y abdominal
- mejorar la estabilidad de la columna
- aumentar la flexibilidad
Ejercicio físico
El ejercicio regular ayuda a reducir el dolor y mejorar la función de la columna. Las actividades más recomendadas incluyen:
- caminar
- natación
- pilates terapéutico
- ejercicios de fortalecimiento del core
Aplicación de calor
El calor local puede ayudar a aliviar la rigidez muscular y disminuir el dolor.
⇒Tratamiento intervencionista
Cuando el dolor persiste a pesar del tratamiento conservador, pueden utilizarse técnicas mínimamente invasivas.
Infiltraciones facetarias
Consisten en la inyección de anestésicos y antiinflamatorios en la articulación afectada.
Radiofrecuencia facetaria
Esta técnica utiliza calor controlado para bloquear temporalmente los nervios que transmiten el dolor desde la articulación.
⇒Tratamiento quirúrgico
La cirugía se plantea cuando:
- el dolor es persistente e incapacitante
- los tratamientos conservadores no han sido efectivos
- existe una alteración estructural relevante de la columna
En la actualidad, una de las técnicas más innovadoras es la Cirugía endoscópica de columna.
Esta técnica se realiza mediante pequeñas incisiones a través de las cuales se introduce un endoscopio con cámara de alta definición y micro instrumentos quirúrgicos.
Entre sus principales ventajas destacan:
- mínima agresión a los tejidos
- menor sangrado intraoperatorio
- menor dolor postoperatorio
- recuperación más rápida
- menor estancia hospitalaria
La cirugía endoscópica de columna se ha consolidado como una técnica segura, eficaz y con resultados clínicos ampliamente constatados, especialmente en el tratamiento de diversas patologías degenerativas de la columna.
Prevención de la artrosis facetaria
Aunque no siempre es posible prevenir la artrosis, ciertos hábitos pueden reducir el riesgo de desarrollarla o ralentizar su progresión:
- mantener un peso corporal saludable
- practicar ejercicio físico de forma regular
- fortalecer la musculatura abdominal y lumbar
- evitar levantar peso de forma incorrecta
- mantener una postura adecuada al trabajar
Conclusión
La Artrosis facetaria es una causa frecuente de dolor lumbar y cervical, especialmente en adultos a partir de la mediana edad. Su aparición está relacionada con el envejecimiento, la degeneración de los discos intervertebrales y factores mecánicos.
En la mayoría de los casos, el tratamiento conservador permite controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida. Sin embargo, cuando el dolor persiste, las técnicas mínimamente invasivas y especialmente la Cirugía endoscópica de columna ofrecen una alternativa eficaz y segura para tratar determinadas patologías de la columna.



